domingo, 19 de junio de 2011

Sauna gay "Le colonial"

Mientras vagabundeaba para realizar el mapeo del barrio Bayard, me quedé intrigada ante un edificio blanco, sin ventanas, con cámaras de seguridad, interfono, reja y puerta blindada.

Al acercarme, noté que había una placa de bronce que indicaba "Sauna Colonial"... Bastante raro que un sauna tenga un dispositivo de seguridad tan impresionante, ¿no? Entonces me acerqué un poco más y vi, escondido atrás de un florero, a la izquierda de la puerta de entrada, atras de una pared, la bandera arcoiris...

Decidi atreverme a entrar, para "ver", platicar con el gerente.

Se tardaron un rato en abrirme, pero una vez la puerta abierta, me encontré con un recepcionista encantador, muy amable, comprensivo e interesado en colaborar. Me explicó que se trataba de un sauna reservado a una clientela masculina y homosexual.





- Pero, ¿cómo verifican que la clientela sea efectivamente homosexual? ¿Cómo saben que no se trata de algún enfermo que quiere venir a golpear o matar a "un par de locas"?
- Nos reservamos el derecho de entrada. Hay que suscribirse formalmente para poder ingresar. Cada nuevo cliente tiene que ser recomendado por un cliente ya inscrito y dejar sus datos con identificacion a la entrada. Además, contamos con un servicio de video vigilancia en todo el sauna para poder intervenir en caso de problemas.

- ¿Ya tuvieron problemas de agresiones?
- Nunca va más allá de una banda de jovenes que esperan afuera a los clientes para echarles huevos.

-¿Aceptaría que un par de alumnos mexicanos viniera a entrevistarlo?
-A mí sí, sin ningun problema. En la semana, el martes o el miércoles. A los clientes está prohibido. Muchos cuentan con nuestra discreción y no quieren estar expuestos.

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